Escuché a Pablo Rubén Maldonado por primera vez en 2002, cuando Juan Andrés Maya rindió honores a uno de los más grandes guitarristas granadinos, Juan Maya ‘Marote’. No me sorprendió entonces, aunque sí reclamó mi atención. Por el contrario, nueve años después, en el Festival de Jerez,acompañando a La Farruca, sí me atrapó por la sensibilidad de su ejecución, tan plena de sonidos. Y el pasado mes de agosto hizo una obra de arte en torno al majestuoso concierto de María Mezcle en Sanlúcar de Barrameda, donde el pianista me arrancó los aplausos por el modo de viajar a través de las escalas, ejecutar los acordes, la hondura (más que refinamiento clásico) de su expresión y el sentido tan coherente de manejar los ritmos y los tiempos.
Ahora Maldonado acaba de publicar ‘Corolarios del Backstage’ (DVD en mp4 y mp3), la continuación de ‘Flamenco en el Backstage’ (2016), donde el granadino cuenta con la asistencia de otros artistas pero no para que pongan la voz como complemento al piano, sino para que sea el piano quien los acompañe, con lo que, como quien se lanza de forma intuitiva a la búsqueda de la calidad del sonido, el instrumentista nos hace ‘ver’ que la improvisación y la naturalidad juegan un papel prioritario en los mecanismos utilizados para lograr una mayor elevación emocional en el oyente.
Estamos, mismamente, ante una obra grabada en directo, sin añadidos, y, por tanto, ideal para ser escuchada por un hipotético público numeroso y, paradójicamente, para deleite y gusto personal del propio compositor. En definitiva, esta segunda propuesta de Pablo Rubén Maldonado expresa el primigenio carácter impresionista que ya le diera al piano el maestro Arturo Pavón junto a su suegro, el genial Manolo Caracol, con lo que, obviamente, crea inquietud y curiosidad por el repertorio cantaor al par de transmitir veracidad y sosiego al oyente, con lo que será acogida, a buen seguro, como todo un testimonio del poder terapéutico de la música.